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El indulto a Fujimori: ¿qué implica?
Análisis y reflexión
Martes, 23 de Octubre de 2012 12:35

Cada mes la Dra. Pilar Arroyo, del Instituto Bartolomé de las Casas, nos tiene acostumbrados a sus análisis sobre los puntos más resaltantes de la coyuntura política nacional. Esta vez nos comparte un artículo sobre el tan controvertido tema del Indulto al ex presidente y reo Alberto Fujimori. Es interesante que este tema sea analizado a detalle con todo lo que implica y la información real y con evidencias que respalden cualquier decisión que se tome.

Lea y saque sus conclusiones (también puede descargar en archivo Word aquí)

 Por Pilar Arroyo

El tema del Indulto al ex presidente Alberto Fujimori ha sido un tema central en las últimas tres semanas.  Mucho se ha escrito a favor y en contra del mismo, así como también del impacto que tendrá sobre la sociedad peruana.

Un poco de recuerdo

            Recordemos que Alberto Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por violación de Derechos Humanos y  Corrupción. Su juicio se inició el 10 de diciembre del 2007 y culminó (en ambas instancias) en el 2009. El cargo de violación de derechos humanos se demostró en un juicio impecable, que contó con la presencia de observadores extranjeros. Lo de impecable fue reconocido hasta por su abogado César Nakazaki, como lo recordó recientemente el ex procurador Ronald Gamarra, en un debate con Rafael Rey en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

            En cuanto al cargo de corrupción, Fujimori prefirió aceptar su culpabilidad para evitar un juicio público, que políticamente le hubiera resultado muy costoso. Recordemos también que no se enjuició todo su gobierno,  sino que los cargos sobre derechos humanos estuvieron restringidos a su responsabilidad en las ejecuciones extrajudiciales de Barrios Altos (3 de noviembre de 1991), La Cantuta (18 de julio de 1992); y los  secuestros del periodista Gustavo Gorriti (5 de abril de 1992)y del empresario  Samuel Dyer (27 de julio de 1992).

Los jueces hallaron “responsabilidad penal de Alberto Fujimori en su condición de autor mediato a través de un aparato organizado de poder”. En el párrafo 650 de la sentencia se concluye que: "Estos crímenes, por su modalidad, extensión, frecuencia y calidad de los ejecutores, inserción en los organismos de inteligencia militar del Destacamento Especial de Inteligencia Colina y características de la misión encomendada, así como por la cantidad y características de las personas afectadas, deben calificarse de crímenes generalizados y sistemáticos, propios de una violencia organizada desde el aparato estatal".

En ese entonces la opinión pública mayormente (70%) mostró su acuerdo con la condena a Fujimori. En efecto, en una encuesta nacional de Ipsos-Apoyo 26% lo consideró culpable y consideraba que debieron condenarlo a más de 25 años de prisión, mientras que el 19% estaba de acuerdo con la pena de 25 años. Un 25% si bien lo hallaba también culpable pensaba que se le debió dar una menor pena. En ese entonces solo un 27% creía en su inocencia[1].

I.- DOS MIRADAS SOBRE LO QUE FUE SU GOBIERNO

            La actual polémica sobre el indulto no se puede entender sin considerar el balance que existe en el país sobre la década fujimorista (1990-2000). Ello constituye, hasta hoy un factor de polarización del país, como quedó ampliamente demostrado en las elecciones de julio del 2011. Por eso nos parece importante resumirlas a continuación.

1.- Sus críticos

            Para sus críticos, Fujimori desarrolló un estilo de gobierno caracterizado por un liderazgo fuerte (concentrador de todos los recursos y decisiones) que estableció una relación directa  con el pueblo sin ninguna mediación institucional, reforzando la reducción de las expectativas de la gente a las demandas básicas que impone la lucha por la sobrevivencia, demandas que casi no requieren determinada política partidaria, sino que pueden ser satisfechas por quien está en el gobierno, sin necesidad de intermediarios.  

            Para implementar este  estilo de relación con la población buscó destruir toda organización autónoma que tuviera capacidad de mediar entre estado y sociedad (partidarias, gremiales, estatales etc.). En ese empeño la profesionalización de las Fuerzas Armadas y Fuerzas Policiales fue destruida y se les puso al servicio del gobierno de turno, como lo recordó el Presidente Humala en la celebración del día de la Marina, el 8 de octubre de este año.  El Poder Judicial, la Fiscalía de la Nación, la Contraloría, el Tribunal de Garantías Constitucionales, y otras instituciones más fueron totalmente sometidas al Ejecutivo, lo que llevó al ex Congresista y Sociólogo Henry Pease a hablar de una sistemática demolición institucional.[2]    

            Si bien la facilidad con que los gobiernos suelen cambiar las leyes cuando éstas no se acomodan a su voluntad es un rasgo estructural de nuestra precaria democracia Fujimori exacerbó esta práctica de una forma impresionante, antes nunca vista.  Para ello contó con un Congreso sumiso (desde abril del 92 en adelante) que le hizo muy fácil adecuar todo el ordenamiento legal a sus deseos y caprichos, en todos los campos imaginables.

Además, estableció una corrupción generalizada, al más puro estilo siciliano, ampliamente documentada por el Informe de la Iniciativa Nacional Anticorrupción (INA) de julio del 2001. Dicho informe está considerado como el informe más completo de las redes de corrupción fujimorista en la década del noventa. Por su parte Francisco Durand dice que “La diferencia entre el gobierno de Fujimori y otros gobiernos practicantes de la renta y la corrupción es de grado y de forma.  De grado, porque las dimensiones del desperdicio y la malversación de recursos en la era Fujimori, Camet y Montesinos son mucho mayores.  El volumen de fondos que manejan y capturan –privatización de empresas públicas, licitaciones, renegociación de la deuda, compra de armas, conexión con producción y venta de cocaína, contrabando masivo- no tiene paralelo en el siglo”[3].

          Esto fue posible no sólo por su total falta de valores morales y exagerado afán de lucro, sino también por la ausencia de vigilancia ciudadana debido a la crisis de los partidos políticos, las organizaciones populares y la cooptación de los medios de comunicación. Su afán corruptor se vio favorecido por la excesiva tolerancia en la cultura política peruana frente al saqueo de fondos públicos, la impunidad y el autoritarismo.

            En la lucha contra el terrorismo la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) estableció que  A. Fujimori   “asumió como suya la estrategia antisubversiva de las Fuerzas Armadas”  y afirma que “La CVR posee indicios razonables para afirmar que el presidente Alberto Fujimori, su asesor Vladimiro Montesinos y altos funcionarios del SIN tienen responsabilidad penal por los asesinatos, desapariciones forzadas y masacres perpetradas por el escuadrón de la muerte denominado “Colina”.  Además acusa a su gobierno de manipular a los medios de comunicación para “crear y recrear exageradamente al ‘terrorismo’ como una amenaza latente para justificar el autoritarismo del régimen y para desprestigiar a los opositores”[4].

            Durante su gobierno también estuvo permanentemente enfrentado a un importante sector de la Iglesia Católica, en temas relacionados con derechos humanos, el pago de la deuda externa, esterilizaciones forzadas, el curso de religión y la democracia.

            César Lévano resume bien lo que un sector del país piensa sobre Alberto Fujimori: “un dictador que mandó asesinar inocentes, que pisoteó los derechos humanos, que envileció la prensa, que corrompió las instituciones y que se enriqueció en el poder con grave daño para el progreso y la defensa nacional”.[5] Y Raúl Wiener lo complementa: “toda la trayectoria de Fujimori, aunque Cuculiza diga lo contrario, está marcada por la mentira y la traición (el shock, las privatizaciones, Chavín de Huántar, la persecución de Montesinos, la fuga al Japón (…) nadie podrá descartar que una vez indultado y sin posibilidad de marcha atrás, el personaje vuelva a hacernos sentir burlados y se marche a ser senador japonés o intente su regreso a la política peruana. Después de todo no en vano fue declarado el rey de la yuca”[6].

2.- Sus partidarios

            Para este sector Alberto Fujimori:

  • Salvó al país de la debacle económica en la que nos dejó el primer gobierno aprista de Alan García (1985-1990). Recordemos que en ese entonces los precios se multiplicaron 22,000 veces y la pobreza trepó del 37,9% en 1985 al 57,4% en 1991. La presión tributaria que en 1985 estaba en 14,4 bajó al 4,1% y las RIN (Reservas Internacionales Netas) Alan las dejó en -105 millones de dólares.
  •  Implementó la reforma neoliberal que según sus partidarios, puso los cimientos para el crecimiento actual. Ello le produce reconocimiento en una gran parte del sector empresarial nacional y extranjero, así como también en gente ligada a las Instituciones Financieras Internacionales. Todos ellos consideran a Fujimori como el arquitecto de la actual bonanza económica por las medidas que se dieron durante su gobierno para ordenar la economía e impulsar la inversión privada. De allí que el Fujimorismo fuera su opción tanto para el 2011.
  • Sobre todo en los niveles socio-económicos D y E valoran la cercanía que tuvo con ellos y el hecho de haberse beneficiado con sus obras y con su asistencialismo. Recordemos que usando el servicio de inteligencia (SIN) y las Fuerzas Armadas se dedicó a ubicar sistemáticamente carencias en pueblos olvidados o electoralmente importantes.  Fue así que múltiples poblaciones en todo el territorio nacional recibieron carreteras, materiales para vivienda, postas médicas, crédito, colegios, energía eléctrica, agua, ambulancias etc. Esto le ha permitido al fujimorismo mantener un importante apoyo popular hasta el día de hoy.
  • Salvo al país del terrorismo de Sendero Luminoso (SL). El control que el fujimorismo tuvo sobre los medios de comunicación ha logrado introducir esta afirmación como algo cierto. No importa que en diversas ocasiones se haya aclarado que el fujimorismo no tuvo nada que ver con la captura de los líderes de SL y el MRTA (Movimiento Revolucionario Túpac Amaru) sino la eficiente labor de la Dirección Contra el Terrorismo de la Policía Nacional.

En honor a la verdad histórica es importante recordar  lo que dijo el ex Ministro del Interior, Fernando Rospigliosi “todas las capturas y las pistas que condujeron a apresar a Guzmán fueron obtenidas por el GEIN sin asesinar ni torturar a nadie, y sin disparar un solo tiro. E independientemente del SIN y del aparato militar (…) el GEIN  fue desarticulado tres meses después de la captura de Guzmán como represalia por no haber informado a Fujimori y Montesinos que estaban tras los pasos del cabecilla terrorista”[7]. Y esa represalia es la que impidió acabar definitivamente con Sendero Luminoso.  Ello se ha vuelto a recordar en setiembre de este año, con ocasión de la celebración de los veinte años de la captura del líder senderista Abimael Guzmán.

Por todo ello este sector considera  que su condena responde más a una “venganza política” que es injusta pues hizo muchas cosas bien, que superan ampliamente a algunas que hizo mal. No es que nieguen que durante la década del noventa se violaron derechos humanos y hubo corrupción, pero en su balanza pesan más los méritos mencionados anteriormente.  Pero además, una importante parte de este sector sigue creyendo que el responsable de ambos cargos fue Montesinos y no Fujimori.

II.- LA CAMPAÑA ACTUAL POR EL INDULTO

            Esta vez la campaña comenzó con una impactante foto sobre la supuesta lengua de Fujimori y decimos supuesta porque algunos han puesto en duda la veracidad de la misma. Continuó con la foto con el torso desnudo y siguió con la foto en la cama. El claro objetivo ha sido conmover a la Opinión Pública. Al respecto el Publicista Gustavo Rodríguez señaló que "Esta campaña (de desinformación) es obvia para cierto sector de la población que está informado, pero a un nivel mucho más masivo es una argucia eficaz (…) Quienes están detrás de la estrategia saben que una imagen corre y conmueve más rápidamente que decenas de argumentos escritos. Ver un antes y un después es una estrategia muy efectiva. Si antes era un presidente en corbata, activo y viajero, ahora verlo en cama es todo lo contrario"[8].

1.- Los que apoyan el indulto

    Luego del fallido intento de diciembre del 2011 los fujimoristas han vuelto a la carga con el tema. Para ello cuentan con el apoyo de

  • La mayoría de medios de comunicación. Como señalan los de la ONG Desco “En positivo, el tema ha tenido la virtud de explicitar las posturas de influyentes figuras del medio, tras varios años de apoyos oblicuos y tras el amago de mea culpa de los medios en conjunto, a poco de caer el régimen de Fujimori y Montesinos”[9].  Por ejemplo Panamericana televisión, tituló la noticia ‘Con fe y esperanza’.
  • La mayoría de encuestadoras, que con preguntas tendenciosas sacan de la población las respuestas que quieren. El publicista Gustavo Rodríguez señaló que "este tipo de información suele ser muy tendencioso. La encuesta te habla de ‘si indultarías a Fujimori’, y, claro, si lo ves en cama o te imaginas que está con cáncer terminal, la mayoría, obviamente, incluido yo, diría que sí"[10]
  • Grupos políticos como el Fujimorismo, Concertación Democrática (Carlos Bruce)  y parte del nacionalismo, así como también parte del Partido Popular Cristiano (PPC) como su Secretario General Raúl Castro. También algunos sectores apristas como Jorge del Castillo y  Javier Velásquez. Apoya también el pedido de indulto el  senderista MOVADEF (Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales). Como señaló Francisco Soberón,  director de la Asociación pro Derechos Humanos (Aprodeh) “el apoyo de Movadef al indulto se entiende porque este grupo apuesta por una amnistía general, de Abimael Guzmán, de Fujimori y otros reos de alta peligrosidad”.
  • Parte de la Opinión Pública. La encuesta de Ipsos-Apoyo, publicada el domingo 14 por el diario El Comercio señala que 43% de la población piensa que Ollanta debe indultarlo; y no  62% como tituló el mismo El Comercio en su primera plana del domingo 14 de Octubre. Por otro lado  41% piensa que ese indulto  ayudaría a la reconciliación entre peruanos. A su vez 30% respondió que en la lucha antiterrorista "los excesos eran comprensibles" en el combate al terrorismo[11].
  • Algunos abogados, como César Nakazaki, Javier Valle Riestra y Carlos Chipoco.
  • Algunos médicos, como su médico de cabecera Aguinaga y el Dr. Sánchez
  • A nivel eclesial el vocero más caracterizado en pro del indulto es Monseñor Cipriani, que como se recordará fue su consejero espiritual [12]

2.- Los que rechazan el indulto

    Sin embargo, la posibilidad del indulto es rechazada por:

  • Algunos medios de comunicación como La República, Diario 16 y La Primera.
  • Grupos políticos como Perú Posible, Acción Popular, los diversos grupos de  Izquierda, parte del nacionalismo, parte del PPC (Lourdes Flores) y del APRA (como Mauricio Mulder
  • Parte de la Opinión Pública. En la  encuesta de  Ipsos-Apoyo anteriormente mencionada  53% respondió que Fujimori debería cumplir su condena, ya sea con arresto domiciliario (27%) o permaneciendo en prisión (26%). Por otro lado 46% respondió que su indulto no ayudaría a la reconciliación entre peruanos. Y 62% señaló que no se justifican los excesos cometidos durante el gobierno de Fujimori para combatir la ‘guerra interna’.
  • Algunos abogados como Guillermo Olivera, Carlos Rivera, Ronald Gamarra y todos los vinculados a organismos de derechos humanos.
  • Otros médicos: como el oncólogo Elmer Huerta (ex presidente de la Academia Americana de Oncología), Luis Solari, y el Dr. Adolfo Guevara. Este último dice que lo que Fujimori tiene es una leucoplasia “Para el caso que tratamos, significa que ha crecido un parche de tejido blanquecino en la lengua. Estos deben ser biopsiados por temor a que pueda ser una neoplasia, que no es el caso [de Fujimori]. Desde 1997, dicho paciente se sometió a cinco intervenciones y en ninguna salió positivo (…) Para tranquilidad del lector, no hay cáncer” [13]
  • A nivel eclesial Monseñor Luis Bambarén  y el Arzobispo de Chiclayo, Jesús Moliné, han opinado en contra. Al igual que Bambarén, Moliné consideró que la medida no es recomendable porque polarizaría a la sociedad peruana [14]
  • La sociedad civil. En un comunicado sostuvieron que “ante la noticia del pedido de indulto para Alberto Fujimori, manifestamos nuestra oposición tajante a concedérselo porque sería ilegal e injusto y porque, al no ser auténticamente humanitario, minaría los fundamentos de la convivencia democrática (…)El indulto a Fujimori significaría aceptar y promover que quienes tienen poder pueden violar la ley y los fundamentos de la democracia, hasta en las formas más extremas”[15].

III.- EL TRÁMITE A SEGUIR

            La familia Fujimori presentó el pedido de indulto el 10 de octubre. El gobierno ha anunciado que seguirá el procedimiento reglamentario para estos casos, es decir, que primero lo verá la Comisión de Gracias e Indultos del Ministerio de Justicia, que a la fecha tiene 117 pedidos pendientes.Esta Comisión la forman: Oscar Manuel Ayzanoa Vigil (abogado, quien la preside), Roger Rodríguez Santander (abogado, especializado en derecho constitucional), Víctor Javier Arroyo Cuyubamba (pastor evangélico, ex congresista fujimorista), María Laura Vargas Valcárcel (educadora, representante de la Comisión Episcopal de Acción Social) y Raúl Miranda (abogado).

              La abogada y periodista Rosa María Palacios explica que hay dos tipos de indulto, el ordinario y el humanitario. Pero el primero no le alcanza a Fujimori, pues está prohibido a los condenados por secuestro[16], y él lo está por el caso Gustavo Gorriti (periodista) y Samuel Dyer (empresario). Por otro lado, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) prohíbe la impunidad en casos de graves violaciones a derechos humanos. Ernesto de la Jara nos recuerda que “Los delitos cometidos son gravísimos, especialmente los crímenes de lesa humanidad, frente a los que no hay  perdón (indulto) que valga, tal como lo establece la jurisprudencia internacional (Caso Barrio Altos)” [17].

            Por ello las ONGs internacionales CEJIL Y WOLA han enviado una carta al Presidente Humala donde señalan que “El derecho internacional prohíbe la aplicación de amnistías, indultos, u otras excluyentes de responsabilidad a personas que han sido encontradas culpables de crímenes de lesa humanidad.[18]

            Queda entonces el camino del indulto humanitario, pero allí la condición es que se tenga una enfermedad terminal o quien lo solicite sea enfermo mental. Ambas condiciones no las tiene Fujimori. También se concede a quienes "padecen enfermedades no terminales graves, que se encuentren en etapa avanzada, progresiva, degenerativa e incurable; y además que las condiciones carcelarias puedan colocar en grave riesgo su vida, salud e integridad" (Art. 31, b del reglamento al respecto) lo que tampoco es el caso de Fujimori, pues, como recuerda, Palacios, está en cárcel dorada “Visitas ilimitadas, apartamento propio, atención médica permanente no son un régimen cruel e inhumano”[19].

IV.- LA DIFÍCIL DECISIÓN DE HUMALA

            Como bien han señalado diversos analistas, dada la polarización existente, el pedido de indulto pone en un trance difícil al Presidente Humala. Muchos temen que si lo da se confirmen los rumores de que son fruto de negociaciones tras bambalinas para lograr un canje de favores. Indulto por votos fujimoristas en el Congreso para modificar la ley electoral que impide a su esposa, Nadine Heredia postular en las próximas elecciones.

            Como bien señala Federico Salazar “Humala cuenta con 47% de aprobación frente a 44% de desaprobación, según Datum. Una decisión así, sin calificación técnica, sería constitucional, pero políticamente inconveniente. No corresponde tampoco con la conducta presidencial mostrada hasta el momento”[20]. Y Ernesto de la Jara, en el artículo anteriormente citado,  recuerda que “Muchos de los que votaron por Humala lo hicieron para que no haya ninguna posibilidad de que Fujimori regresara al poder. Por tanto, un indulto que no fuera realmente por razones humanitarias sería una traición imperdonable, más si –como se está diciendo– respondiera a un acuerdo político sobre la base de mutuas  conveniencias” Y agrega que “Concederle este indulto, creará un precedente a favor de otros violadores de derechos humanos y hasta de condenados por terrorismo y el mensaje será, finalmente, a favor de la impunidad”

V.- LO QUE ESTÁ EN JUEGO ES ALGO MÁS QUE EL INDULTO

Algunos sostienen que en realidad el indulto forma parte de una bien pensada campaña de la extrema derecha, a la cual pertenece el fujimorismo, que busca avanzar aún más sus fichas en el escenario nacional, de allí que el resultado final sea clave para la democracia peruana. Parte de esta campaña han sido los intensos y reiterados cuestionamientos últimos sobre el Informe de la Comisión de la Verdad (CVR) que comentamos en nuestra entrega anterior; las calumnias lanzadas contra la labor del Gobierno de Transición; así como también la interpretación que se está dando sobre la presencia de las dos vertientes de Sendero Luminoso en el escenario nacional. Sobre esto último los del colectivo Otra Mirada señalan que “Se busca crear la sensación de un Perú al borde de una confrontación entre democracia y terrorismo. Como si hubiéramos retornado a los años 1990-1992.  Este es el manto tras el cual se barajan diversas formulas autoritarias, entre ellas la de un acercamiento entre el fujimorismo y el gobierno de Humala, no solo para el indulto sino para la gobernabilidad”[21]



[1]) Diario El Comercio, 19 de abril del 2009.

[2]) Cf. Henry Pease García Así se destruyó el estado de derecho. Congreso de la República 1995-2000 (Lima, agosto 2000).

[3] ) Riqueza económica y pobreza política. Reflexiones sobre las élites del poder en un país inestable (Lima, PUC,          2003) p.423.

[4] ) Conclusiones Generales del Informe Final de la CVR n 100.

[5] ) La Primera, el lunes 15 de octubre de 2012.

[6] ) “El rey de la yuca” en La Primera  13 de octubre del 2012.

[7] ) F. Rospigliosi “Verdad y mentira” en  Perú 21, 6 de enero del 2008.

[8]) "La imagen busca la desinformación" en Diario 16, 15 de octubre del 2012.

[9])  “El Indulto y los Campos en Disputa” en Desco Opina 148, 12 de octubre del 2012.

[10]) art.cit.

[11]) “El 53% considera que Fujimori  debe cumplir su condena” en Diario 16, el lunes 15 de octubre de 2012

[12] ) Cf. Diarios Expreso y El Comercio del 16 de febrero de 1999 y Gestión del 17 de febrero del mismo año

[13]) Peru 21 Opina. 14 de octubre del 2012.

[15]) No al indulto a Fujimori por ilegal e injusto y porque no es humanitario. 1 de octubre del 2012.

[16]) N° 28760 de 13-6-2006 señala que "no procede el indulto a los condenados por los delitos de secuestro y extorsión. Tampoco el derecho de gracia a los procesados por tales delitos". Y la Ley N° 26478 de 3-6-1995 (primer gobierno de Alberto Fujimori) establece la improcedencia del indulto para los sentenciados por secuestro agravado.

[17]) Indulto: más dudas que certezas, en Justicia Viva, 11 de octubre del 2012.

[18])  CEJIL y WOLA expresan preocupación por posible indulto a Fujimori, 1(b) 3 de octubre del 2012.

[19]) “Cinco requisitos concurrentes en la Punta del Cerro” en La República, 7 de octubre del 2012.

[20]) “El Indulto también es político” en El Comercio 13 de octubre del 2012.

[21]) Una gracia al autoritarismo con agenda oculta, en Otra Mirada  del 11 de octubre del 2012.

 

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